Centro de Información Turística de Arguedas

 

La memoria de un kiosko convertida en «Joya»

 

Un espacio con historia en el corazón de Arguedas

 

Lo que en su día fue un punto de pesaje para los productos del campo y, más tarde, un almacén municipal, es hoy un espacio completamente renovado. El tradicional kiosko de Arguedas ha presenciado durante décadas el ritmo de la vida local. Su ubicación es estratégica: situado en pleno casco antiguo, frente al Ayuntamiento, la Escuela de Música, la Biblioteca Pública y la Plaza de los Fueros, y con acceso directo desde la carretera principal.

 

El reto arquitectónico: Respuesta al auge turístico

 

La intervención nace de la necesidad del Ayuntamiento de dar respuesta a la creciente afluencia turística de la zona. Arguedas es la puerta de entrada natural al Parque Natural de las Bardenas Reales —un espacio protegido que recibe cerca de 400.000 visitantes al año— y se sitúa a pocos minutos del parque de atracciones Sendaviva, con cerca de 190.000 visitas anuales.

 

El principal desafío radicaba en sus reducidas dimensiones: era imprescindible optimizar al máximo el espacio para lograr un equipamiento tan funcional como atrayente.

 

El concepto: «La Joya»

 

Afrontamos el proyecto entendiendo las Bardenas Reales como un tesoro de valor incalculable que requiere protección. Bajo esta premisa, concebimos la intervención como un gran escaparate o joyería arquitectónica:

 

  • Transparencia y apertura: Derribamos parte de los muros perimetrales opacos y abrimos la fachada principal hacia la travesía mediante grandes vidrios fijos. Esto permite una lectura completa e inmediata del interior desde el exterior.
  • Carácter rural y materialidad: En la fachada trasera, orientada al aparcamiento público, utilizamos un revestimiento de chapa plegada con acabado oxidado. Un gesto que conecta con la identidad industrial y el paisaje rural de la zona.
  • Interiorismo expositivo: En el interior, la pieza central es un fotomural iluminado del paraje de El Raso. Decidimos alejarnos de la imagen habitual del Castil de Tierra para invitar al visitante a descubrir los rincones menos conocidos del parque. Tras este panel expositivo se ocultan discretamente las zonas de almacenaje.
  • Mobiliario integrado: Diseñamos un mobiliario a medida de líneas neutras, pensado para pasar desapercibido y ceder todo el protagonismo a la información turística y a las imágenes.

 

Continuidad con el entorno

 

Al caer la noche, el kiosko se transforma en una linterna urbana. Su iluminación interior proyecta la fotografía de las Bardenas hacia la calle, haciéndola visible desde múltiples ángulos.

 

Además, se preservó el uso de la cubierta superior abierta, permitiendo que la ciudadanía siga disfrutando de este punto elevado como mirador privilegiado durante las fiestas y eventos locales.

 



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Navarra, Residencial, Ribaforada